
El ejercicio es un componente esencial del estilo de vida saludable, que ha demostrado ser efectivo para el mantenimiento de la capacidad funcional del adulto mayor. Es una de las medidas de autocuidado más importante a cualquier edad y otorga a las personas mayores una serie de beneficios, tanto físicos como mentales. A su vez, la actividad física realizada de forma periódica ha demostrado que contribuye a mejorar el estado de ánimo, el aislamiento social, el mal dormir y mejora el tratamiento de la osteoporosis.
El ejercicio tiene efectos positivos en la fuerza, resistencia y flexibilidad, siendo un gran aliado para la prevención de caídas. Muchas personas mayores piensan que “a su edad” el ejercicio no es necesario: gran error. La necesidad de actividad física no disminuye a medida que se envejece y, por el contrario no hacer ejercicio ocasiona la pérdida de masa muscular y ósea además de volver menos flexible al cuerpo. Por tanto, muchas veces, la declinación física asociada al envejecimiento es más bien consecuencia de la inactividad que del envejecimiento mismo.
LOS BENEFICIOS DEL EJERCICIO
✓ Favorece una mayor flexibilidad, coordinación muscular, equilibrio y movilidad.
✓ Proporciona energía.
✓ Ayuda a mejorar la autoimagen y salud mental.
✓ Previene la osteoporosis, pues fortalece los huesos y la masa muscular.
✓ Reduce el estrés y la tensión.
✓ Favorece la conciliación del sueño.
✓ Mejora la digestión y disminuye el estreñimiento.
FUENTE: http://adultomayor.uc.cl/docs/autocuidado_salud.pdf